Análisis de la N a la Z: Rocket League para Nintendo Switch

Creo que sobran las presentaciones, seguro que has escuchado hablar alguna vez de un juego de fútbol con coches que, a priori, parece una sandez de juego… Hasta que lo pruebas. Y te enganchas.

Empiezas jugando offline contra la maquina en un nivel bastante bajo ya que todavía no te conoces los controles. En un par de partidas ya sabes como se acelera, cómo se gira (más o menos) y como utilizar el turbo cuando toca.

Te crees un gran jugador, ya dominas bastante y empiezas a subir el nivel de los bots hasta que te das cuenta que en unas horas de juego se te queda corto. Parecen mancos, pues llegas antes que ellos a todos los balones… Así que decides “tirarte a la piscina” del online, lugar donde te encuentras con la realidad.

Parecía mas fácil cuando lo veía en los vídeos…

Rocket League, ese juego que detrás de la (a priori) absurda idea de fútbol con coches super sónicos, alberga un juego con una curva de aprendizaje de habilidad como pocos juegos competitivos requieren hoy en día. Tienes que coordinar a la perfección muchos movimientos y estar siempre pendiente de lo que hacen tus compañeros, tus rivales, el balón y la dirección de todos ellos. Eso mientras te peleas con tu propio coche para que haga aquello que esperas que hacer.

En el momento de escribir esta review el juego tiene ya cinco años de vida. Y la verdad es que le han sentado muy bien ya que no ha parado de mejorar actualización tras actualización. Se encuentra presente en 4 plataformas con el GRAN aliciente de que tiene cross-party (podemos formar equipo con nuestros amigos jueguen en la plataforma que jueguen).

Al ser un juego totalmente orientado al competitivo, tenemos temporadas de varios meses con sus respectivos rangos. Estos van desde Bronce hasta Gran Campeón, separando cuando jugamos 1v1, 2v2, 3v3 (en equipo) y 3v3 (individual). Así pues, tendremos 4 rangos distintos según el modo de juego al que queramos jugar. Además, desde hace unas temporadas, los modos de juego alternativos tales como Día nevado (hockey), Hoops (baloncesto), Dropshot (romper el juego y marcar en el hueco) y Rumble (poderes especiales aleatorios) también tienen sus propios rangos. Era algo que los jugadores venían pidiendo desde hacía años y que le da mucha vida al juego.

¿Y a quien se le ha ocurrido esta idea de locos?

La empresa encargada de crear este juego es Psyonix. En PS3 lanzó el juego “padre” del actual Rocket League llamado SARPBC (Supersonic Acrobatic Rocket-Powered Battle-Cars, desde luego un nombre muy rebuscado, aunque muy descriptivo). No tuvo muchísimo éxito, pero sentó las bases de lo que hoy en día conocemos como Rocket League. En cuanto al juego que nos concierne, la verdad es que Psyonix en general “escucha” a sus jugadores. Desde que ha salido no ha parado de mejorar actualización tras actualización añadiendo y mejorando cosas que los propios jugadores comentan o reclaman.

No obstante, no es oro todo lo que reluce. La verdad es que la versión de Nintendo Switch, que no ha parado de recibir mejoras, salió al mercado siendo un “port” que se movía fatal en la consola y se veía mal. Tenía caídas de fps, dientes de sierra por todos lados y cuelgues de la consola. Todo eso sin hablar de como pone el ventilador de la consola que parece que sea un avión.

Pasados ya más de dos años desde su lanzamiento, la verdad es que el juego ha mejorado muchísimo y ya es bastante jugable. Han añadido dos opciones de gráficos, modo Calidad y modo Rendimiento. En el primero han subido de una resolución máxima en dock de 720p a 1080p a 30 FPS. El segundo por su parte consigue mantener 60 FPS con una resolución dinámica entre 900p y 720p según la carga grafica del momento. En el caso de jugar en modo portátil, el modo Calidad alcanza los 720p a 30 FPS y el modo Rendimiento alcanza 576p para mantener los 60 FPS.

Habiendo probado ambos, y siendo el juego que es, personalmente os recomiendo que solo utilicéis el modo Rendimiento. Este es un juego con unos tiempos de reacción mínimos y donde jugar con más FPS puede ayudarnos a ganar partidos.

Cada edición del juego tiene sus propios coches exclusivos (salvo en PC), y en el caso concreto de Nintendo Switch tenemos dos coches:

El primero de ellos es el Mario/Luigi NSR, el cual cambia entre los colores de Mario o de Luigi según el lado del campo en el que juguemos. El segundo de ellos es el de Metroid, que también cambia de color según el lado del campo entre amarillo y morado en este caso. Ninguno de los dos es personalizable con otros cosméticos que consigamos.

A parte de todo esto actualmente contamos con un “Pase de batalla” en el juego, llamado Rocket Pass. Actualmente cuesta 10€ y con él tendremos desafíos semanales a completar y a cambio conseguiremos cosméticos y créditos del juego. En caso de completar el pase tendremos créditos suficientes como para comprar el siguiente Rocket Pass sin pagar absolutamente nada (en caso de que no hayamos utilizado los créditos actuales todavía, claro). En caso de que no queramos pagar por el pase, tendremos disponibles igualmente la mitad de los desafíos de cada semana. Con esta opción podremos conseguir una cuarta parte de los cosméticos que conseguiríamos con el de pago.

Destacar por último que el juego cuenta con dos ediciones físicas (Collectors y Ultimate). La primera incluye unos pocos DLC que incluyen algunos coches y cosméticos. La segunda es la edición más completa que incluye todos los DLCs disponibles (ya no sacarán más, pues cambiaron el sistema de monetización).

Valoración personal
  • 75%
    Gráficos - 75%
  • 90%
    Sonido - 90%
  • 70%
    Jugabilidad - 70%
  • 85%
    Duración - 85%
80%

Resumen

Actualmente llevo, entre PC y Switch unas 1500 horas jugadas (no todas en partida obviamente). En un principio pensé que seguiría jugando en PC ya que el incremento de FPS principalmente y de la resolución marcan una diferencia muy grande entre ganar y perder las partidas. No obstante, cuando te habitúas a convivir a 60 FPS y a la resolución tan justa que tienes no está tan mal. Y después de 2 años jugando en Switch no me veo volviendo a PC por la comodidad que me da el poder jugar donde quiera, o llevarme la consola mientras busca partida y voy a hacer otra cosa mientras espero en la cola y en cuanto encuentra voy a meterla en el Dock de nuevo, etc.
Así que muy probablemente seguirá estando entre los juegos que más horas me ocupan la pantalla de mi Switch, siendo ya uno de los juegos que, de largo, más he amortizado en la consola.

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